Por: Nadia Vargas
Desde el incidente con GameStop, pareciera que las acciones y las criptomonedas están en un auge indetenible con el público general, generando especulación nuevamente sobre la legitimidad de las criptomonedas. ¿Después de todo, qué tan útil puede ser una moneda cuando puede valer miles un día y nada al día siguiente? Aún así, compañías establecidas como Tesla han decidido apostarle a este mercado tan inestable, por lo que algo de valor han de tener. Por su naturaleza como tecnología digital financiera, puede parecer conocimiento inaccesible para quien no sabe del tema, y puedes hasta pensar que “ya es demasiado tarde” para aprender y participar, pero no es así. Por eso, aquí te dejo los conceptos básicos y cómo entrar a este nuevo mundo del dinero digital.
Existen miles de criptomonedas, pero lo más probable es que de la que hayas escuchado hablar es Bitcoin. Esto es por ser la primera y más antigua, creada en 2009 por alguien bajo el pseudónimo Satoshi Nakamoto. La filosofía detrás de su creación y tecnología han sido el punto de partida para todas las otras criptomonedas, y el resto de las monedas dominantes actuales han logrado sobresalir porque buscan evolucionar o eliminar fundamentos de Bitcoin.
El primer fundamento de las criptomonedas es la descentralización, es decir que nadie, ninguna persona ni entidad, tiene autoridad o control total sobre la información o funcionamiento de Bitcoin. Esto permite un mayor grado de anonimato para los participantes, y al ser las transacciones P2P (Persona-a-Persona), permite hacer transacciones internacionales sin necesidad de intermediarios, reguladores o tipos de cambio.

La tecnología en la que están basadas las transacciones y su historial se llama Blockchain (Cadena de Bloques), conformada de texto y 1 MegaBit de capacidad. Todos los bloques están ligados al bloque anterior, creando un sistema de respaldo perpetuo y descentralizado, cambiando la autoridad de regulación de una entidad central como un banco, a una comunidad mundial. Cualquier persona desde su computadora puede crear un bloque, usando un sistema de Proofof-Work (Prueba de Trabajo) para generar los códigos que conforman a las monedas. A quienes se dedican a crear los bloques se les llama “mineros”, y a cambio de generar los bloques reciben criptomonedas.
Aunque sus fundamentos han sido lo suficientemente fuertes como para mantener su lugar como la moneda #1, hay cosas por mejorar, y por lo tanto hay lugar en el mercado para más monedas. Por ejemplo, un problema importante es que Bitcoin ha crecido al punto que su sistema de Proof-of-Work se ha vuelto impráctico al necesitarse cada vez más enormes cantidades de energía para generar los códigos de cada bloque, la realidad anterior de que una persona promedio desde su computadora pudiera generar un bloque y contribuir al sistema se ha vuelto inaccesible y en la actualidad las “granjas mineras” son más comunes. Esto ha creado la innovación de algunas monedas al basar sus bloques en un sistema de “Proof-ofStake” (Prueba de Participación), donde quienes tienen una moneda pueden “invertirla” y sacarla de circulación para validar su valor. Al retener las monedas, se aumenta su valor, y quienes saquen de circulación su moneda reciben monedas a cambio como en el sistema de Proof-of-Work. Ya que los mineros(en este caso llamados Forgers) no compiten mediante poder de cómputo para crear los bloques, se disminuye el uso de energía dramáticamente, promueve la descentralización y aumenta la seguridad.

Hay más ejemplos, la moneda Monero (XMR) mejora los fundamentos de Bitcoin hacia la seguridad y anonimato, y Ethereum (ETH) se ha especializado en facilitar una plataforma para aplicaciones y productos descentralizados mediante contratos inteligentes.

Si has leído esto y todavía te interesa entrar al juego, es hora de que aprendas de DeFi, es decir de las finanzas descentralizadas. Si Bitcoin logró descentralizar el dinero, plataformas como Ethereum han buscado descentralizar todo el aparato financiero, facilitando el intercambio, los activos y los contratos inteligentes necesarios. Si lo que buscas en intercambiar monedas para especular su valor y ganar dinero, aquí es donde quieres estar. Entre los más conocidos son Uniswap (basado en ETH), Binance, 1inch y Rubic, que permiten fácilmente hacer transacciones directamente en la cadena e intercambiar criptomonedas de forma fácil y rápida (aunque como cualquier especulación financiera, es muy riesgosa).
Esto no ha eliminado a los intercambios centralizados(por razones legales), de hecho para entrar al mercado de criptomonedas en México es necesario usar uno, ya que las opciones como Bitso, Domitai y Volabit tienen una política de KYC (Conoce a tu Cliente), que les pide a sus usuarios sus datos para poder establecer la identidad de quien hace las transacciones. Cualquiera de estas tres opciones es un buen punto de partida, permitiendo hacer depósitos mediante transferencias SPEI y en tiendas como Oxxo, 7-Eleven o incluso Farmacias del Ahorro. De ahí es posible transferir la criptomoneda comprada a un intercambio descentralizado como Uniswap o Binance, donde puedes intercambiar la moneda por otra y especular su valor en cada intercambio. Sólo recuerda que esta es una práctica riesgosa, y aunque una jugada informada te puede generar mucha ganancia, igualmente puede causarte una gran pérdida, recuerda jamás jugar con dinero que no estes 100% preparad@ a perder. Esto ha sido puramente informativo y no califica como consejo financiero.





